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Uno de los motivos para la creación de los multifondos de las AFP, el año 2002, fué la idea de dar la oportunidad a los ahorrantes de elegir, según su perfil etario y aversión al riesgo, el fondo que más se acomoda a sus expectativas de inversión. Donde se cataloga el fondo A como el más riesgoso y en el otro extremo el fondo E como el más seguro(http://www.spensiones.cl/portal/orientacion/580/w3-article-2835.html).

Lamentablemente, en noviembre pasado, producto de la elección de Donald Trump como presidente de los EEUU, nos dimos cuenta que el fondo E también es vulnerable a los cambios socio-políticos internacionales, cuando presentó una histórica caída de casi un 2% afectando directamente a los ahorrantes que se encuentran cerca de la edad de jubilación, pero por sobre todo, afectando la confianza de las personas que esperan al menos no perder los ahorros de su vida, que serán probablemente su principal sustento para los años de vejez.

Considerando que la rentabilidad anual histórica de los fondos de pensión va desde un 3,82% para el fondo más conservador hasta un discreto 6,2% (http://impresa.elmercurio.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2016-12-03&dtB=21-12-2016%200:00:00&PaginaId=4&bodyid=2) para el más riesgoso y rentable, se hace necesario incluir nuevas alternativas de inversión, que sean menos volátiles y más acorde a los largos periodos de aporte de ahorro y menores periodos de retiro, como es el caso para un sistemas de pensión.

Una alternativa siempre en carpeta, son las inversiones inmobiliarias, que son reconocidas como las más seguras y estables pensando en el largo plazo, tanto por su rentabilidad como en su permanente aumento de valor, lo que las convierte en una excelente alternativa complementaria a la cotización obligatoria de las AFP. Hoy en Chile hay principalmente dos maneras de realizar este tipo de inversiones, una es aportando el 100% del capital, alternativa a la que no muchas personas pueden acceder y otra es mediante el financiamiento hipotecario, que amplía las posibilidad de acceso a más personas, pero requiere un aporte de entre un 10% y 20% del capital para el pié y por supuesto estar dispuesto a endeudarse por al menos 25 años, plazo donde frecuentemente se iguala el valor del dividendo con el del arriendo de la propiedad.

En este escenario, en Cowners ofrecemos una nueva alternativa para realizar inversiones inmobiliarias, sin endeudamiento y con aporte de capital de acuerdo a tus posibilidades.

Una ventaja de no generar deuda al realizar una inversión, es que no existe el riesgo de pérdida de capital. Por ejemplo, al no arrendar la propiedad: sin deuda, el peor escenario es no recibir ganancias sobre la inversión, pero el capital se mantiene intacto, por el contrario, con deuda, el inversionista se debe hacer cargo del pago del crédito, afectando su capital propio.